Eres cruel, qué tarde lo supe ver.
Ya me lo advirtieron otros
que mientes mirando a los ojos.
Rompí mis esquemas al descubrir
que sólo has sabido pensar en ti.
No vales un duro de antes.
Y como motas de polvo que caen sobre mi escritorio
los buenos y malos recuerdos se van…
Se van, se van con el viento.
Termina el cuento que un día escribimos juntos.
Y ya se van, volando con tus mentiras
trocitos de aquella vida
que ya se van…
Ya lo ves que pronto borré el ayer.
Tal vez ahora no te importa
si voy descuidando mi ropa.
Prometo que nadie me va a engañar,
que aún tengo fuerzas para cantar.
No hay nadie que pueda callarme.
Y como motas de polvo que caen sobre mi escritorio
los buenos y malos recuerdos se van…
Se van, se van con el viento.
Termina el cuento que un día escribimos juntos.
Y ya se van, volando con tus mentiras
trocitos de aquella vida
que ya se van…
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